El jardinero lector. (Entrevista medio en serio, medio en broma) (1)
(PRESENTADOR) Y como ya es habitual en nuestra emisión, hoy les traemos otra historia más de nuestra serie ¿Qué hacen nuestros egresados?,
sección de nuestro programa que ha venido ganando muchos seguidores, porque narra lo cotidiano de esas personas que han logrado culminar sus estudios, siendo muchas veces el reflejo de otras tantas experiencias de nuestros espectadores.
Para hoy, les traemos la primera parte de la historia de Martín Rocha, bibliotecólogo, quien ya hace un tiempo dejó atrás las bibliotecas y hoy en día pasa sus días en diversas actividades propias del hogar. Aquí la nota.
REPORTERO. En las calles de la ciudad es común ver personas organizando los prados y jardines, algunos mediante el rebusque, otros por el simple deseo de hacer algo en sus predios o el de algún amigo. Y aquí es donde el dicho “las apariencias engañan” toma un realce más significativo.
Con rastrillo en mano, nos encontramos a Martín Leonardo Rocha Rincón, bibliotecólogo egresado de nuestra universidad del año 2014, quien estaba ayudando en el ornato de un jardín en compañía de su esposa Doris, la cual se encargaba de organizar varias materas con nuevas plantas.
(R) ¿Desde hace cuánto tiempo está ud. dedicado a la jardinería?
(ML) (Risas) La verdad, soy más un apoyo para Doris, de cuando en vez le ayudo con las plantas, sea a mover macetas, remover tierra u otras cosas, pero esto de recortar arbusto y barrer hojas es relativamente nuevo. De hecho, mi primer encuentro con un rastrillo se dio apenas hace unos pocos días, cuando andábamos en una jornada de ornato en la parroquia. Me pareció una experiencia interesante ya que me ha causado mucha curiosidad la forma en que esa herramienta arrastra las hojas, incluso me resultó terapéutico (Risas).
(R) Martín Leonardo Rocha Rincón, lleva más de media vida viviendo en Medellín. Llegó a comienzos de 1997, con nada más que sus sueños y unas pocas pertenencias, en procura de algo mayor. Contrajo sus primeras nupcias al final de ese año y comenzando el 2000 sufrió la triste pérdida de la que había sido su esposa poco más de dos años.
(ML) Si hay una cosa que me ha marcado profundamente en mi vida, fue la muerte de Astrid, fue un momento en que se vinieron a tierra tantos sueños e ilusiones, y donde entendí que definitivamente la vida es algo muy efímero y por eso es tan necesario vivirla de la mejor manera posible. Por fortuna y gracias al apoyo de algunas personas muy cercanas, no caí en depresión, y miraba con agradecimiento esa etapa de mi vida, donde tuve la oportunidad de compartir con un ser maravilloso.
(R) Para finales del 2000, y a raíz de un diálogo con una amiga de la época, se quiso dar la oportunidad de hacer algo distinto con su vida y de dar un salto hacia adelante en el mundo universitario.
(ML) Dos amigas de esa época me invitaron a comer y entre charla y charla, una de ellas me dice, “yo soy bibliotecóloga” a lo que yo le pregunté “que es eso” (risas) – no conocía esa carrera, sabia de bibliotecarios, pero no de bibliotecólogos. Esa noche le pregunté muchas cosas, y la palabreja me quedó sonando, sonando, y me daba vueltas en la cabeza. Así que, a comienzos del 2001, estuve muy al tanto de las inscripciones de la universidad, compré mi formulario, llené los requisitos, solicité mis documentos de estudio y me puse a esperar, con tan buena fortuna que presenté el examen de admisión y pasé derecho al programa de elección: Bibliotecología. Mi segunda opción había sido licenciatura en educación con énfasis en lengua castellana.
(R) ¿Y qué pasó entonces? ¿cuál fue su primera impresión al llegar a ese espacio?
(ML) Alegría total por haber logrado algo al primer intento, ya que había conocido historias de personas que se habían presentado no solo una, sino dos, tres y hasta más veces. Aquí debo decir que, en un primer momento, mi visión era de tinte más de estudio, yo quería ser universitario, sin pensar siquiera en un asunto laboral o de ejercicio profesional. Muchos de mis compañeros de la época ya habían tenido algún acercamiento al mundo de las bibliotecas, otros se fueron enganchando en el ámbito laboral desde los primeros semestres, ese no era mi interés, yo quería tener un cartón, esa fue mi verdad en ese momento. Luego fui aprendiendo muchas cosas y el panorama cambio. Me enamoré de la perspectiva de ejercer algún día eso que estaba aprendiendo.
(R) Las cosas no resultaron fáciles en esta nueva etapa. Paros, cancelación de semestres, estudio intermitente, una nueva vida en familia, marcaron el camino de una carrera que se tornó bastante accidentada.
(ML) A finales del 2001 comencé mi relación con Doris, una nueva oportunidad en el amor que nos ha llenado de inmensas satisfacciones como familia y para junio de 2002, ya con un bebé en camino y dos hijastros adolescentes, empezamos a vivir juntos en medio de un presupuesto sumamente ajustado. Fueron épocas de muchas afugias económicas. Fueron los tiempos en que fui joyero, mensajero, dependiente de mostrador, vendimos comidas rápidas, hacíamos aseo, salí con canasto debajo del brazo ofreciendo empanadas… mejor dicho, si había que cambiar un bombillo, lo cambiábamos. En ese tiempo pude hacer un semestre al año, incluso me dejé endulzar el oído por un antiguo jefe y me cambié de programa a regencia de farmacia, pero al tercer semestre me di cuenta de que eso en definitiva no era lo mío. Así que tuve que volverme a presenta a la carrera de bibliotecología, homologar materias y ahí sí, seguir con juicio hasta la culminación en el 2014. Ya para ese tiempo, había tenido algunos acercamientos en biblioteca popular y en procesos técnicos en una biblioteca pública de gran renombre de la ciudad. Y comenzando 2015 y durante dos años, trabajé en la que me ha parecido la mejor experiencia bibliotecaria de mi vida, una biblioteca escolar.
(R) La mirada de Martín se transforma, evocando esos recuerdos en un momento de su vida que el considera muy emotivos, pero eso se los contaré en nuestra próxima emisión. Por hoy, dejamos que Martín termine sus labores de jardinería, no sin antes agradecerle su disposición para esta entrevista. Sigan ustedes en estudio.
(PRESENTADOR) Y hasta aquí nuestra emisión del día de hoy, en nuestra próxima cita, esperen la culminación de esta historia. A todos ustedes, muchas gracias por su sintonía. Recuerden nuestras redes sociales y compartir este contenido, así podemos estar al tanto de lo que acontece en nuestro ámbito universitario. Hasta la próxima.
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